martes, 29 de mayo de 2007

LA DIMENSION ESPIRITUAL EN LOS NIÑOS

Al interior de los hogares nace la fe inicialmente en esa entrega generosa que la madre dona a su bebé desde el mismo momento en que es conciente de su maternidad, todos los cuidados, cariño y atención a la necesidad mínima de su hijo, van favoreciendo en ese nuevo ser el desarrollo de una confianza en el mundo, que será un nido para que posteriormente pueda hacer conciencia de cómo siempre ha estado en la presencia de Dios y también el desarrollo de esa dimensión trascendente desde que buscara mantener un vínculo permanente con Dios, darle un sentido a su vida y fortalecer su fe.
El ser humano es un ser con muchas dimensiones, entre ellas la dimensión espiritual. Esta dimensión espiritual es la que permite que el hombre encuentre el vínculo con Dios. Cuando se habla de fe se plantea como "El descubrimiento continuo de la presencia de Dios en la propia vida "(López, 2001). En la medida en que el ser humano reconoce que Dios está presente en su vida, y sus acciones son coherentes con los planteamientos de ese Dios; emerge una forma específica de relacionarse con el otro. La persona es un ser esencialmente comunitario y se construye en el dialogo con el otro; es por esto que la pedagogía de la fe se convierte en un elemento fundamental que permite plantear formas de verse a si mismo y de ver a otros. En la medida en que reconozco que Dios hace parte de mi vida, se hace posible reconocer un sentido de vida donde se busca confrontar las preguntas fundamentales de la existencia humana.